Recepción, responsables, hallazgos, decisiones y estados quedan ligados al mismo servicio.
Cada servicio deja una historia que se puede entender.
TRAZA organiza el servicio en nueve pasos claros, separando la operación interna del taller de la información que corresponde al propietario.
Un expediente que cuenta qué pasó, no solo cuánto costó.
TRAZA prioriza la información que ayuda a atender, documentar y dar seguimiento al vehículo. La contabilidad, la nómina y el inventario pueden seguir viviendo donde ya funcionan bien.
El mecánico puede trabajar sin ver montos que no necesita; el propietario recibe la información que le corresponde.
El servicio finalizado puede alimentar historial y próximos mantenimientos del vehículo.
Si el servicio espera repuesto, trabajo externo o una decisión, TRAZA muestra la pausa y conserva la etapa técnica real para continuar después.
Un flujo que el equipo y el propietario pueden entender.
Lo esencial, sin rodeos.
¿El cliente ve la Orden Interna?
No. La Orden Interna pertenece a la operación del taller; el propietario ve el expediente oficial.
¿Se pueden adjuntar fotos?
Sí. TRAZA utiliza evidencia para documentar ingreso, hallazgos y otros momentos del servicio.
¿Qué ocurre cuando el expediente finaliza?
La información histórica queda protegida y el servicio pasa a formar parte del historial del vehículo.
Sigue explorando.
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